Pasa por Alcalà de Xivert la carretera nacional N-340, y la autopista A-7 (con la salida 44, Torreblanca-Alcossebre, y la salida 43, Benicarló-Peñíscola).
También hay estación de ferrocarril, perteneciente a la línea Barcelona-Valencia.
La gran variedad de ingredientes que ofrecen estas tierras ha permitido elaborar a través del tiempo una infinidad de formas y preparaciones diferentes. Una auténtica constelación de recetas y de sabores, cuya diversidad se amplía hasta lo indecible con el sello particular que imprimen a los platos cada uno de los excelentes restaurantes de la zona.
Xivert formaba parte de la antigua red musulmana de lugares fortificados (al igual que Polpis y Peñíscola), custodiando el tramo norte del camino hacia Valencia. Por su interés, fue otorgada a la orden de los Templarios en 1169, cuando fue conquistado por Alfonso II, y se rindió a los caballeros después de la caída de Peñíscola, en 1234, año en que fue otorgada la Carta Puebla a la aljama, la cual permanecerá en progresiva languidez hasta la expulsión de los moriscos en 1609. El Temple se estableció, conviertiéndose Xivert en cabeza de un partido que comprendía los nuevos asentamientos cristianos de Alcalà (1250), Alcossebre (1260), Almedixer y Castellnou (1260). En el mismo siglo, erigió una fortaleza interior en el recinto amurallado árabe. Después de su supresión, la herencia fue recogida por la Orden de Montesa, la cual prolongó la pujanza hasta la decadencia del castillo en el siglo XV. Perdido todo su interés estratégico, fue abandonado al comenzar el siglo XVII. El castillo conserva dos partes bastante bien diferenciadas: la árabe y la cristiana. La primera comprende el recinto amurallado externo, obra fechada en los siglos X - XI, de la cual destacan unos grandes lienzos en tapiado con coronamiento de merlones y que se abría por la puerta de Albacar. Dentro encontramos, todavía hoy, buenas muestras de la arquitectura doméstica de los moriscos. Muy interesante es la inscripción árabe del muro suroeste: "para el reencuentro de Dios". En la cima se levanta la fortaleza templaria, que cuenta incluso con capilla, espaciosas dependencias, establos... así como con diversas torres. Son notables la parte sur con las dos torres circulares y el muro, obra de piedra labrada, como también lo es la cisterna para proveer de agua el castillo, con la vuelta rebajada.
En 1260 tuvo lugar la repoblación de Alcossebre por concesión de fray Guillem de Muntanyana, Maestre de la Orden del Temple, en favor de Raimundo Perpunter, Bernardo Conill y otras 40 personas. El documento público se firmó ante el notario Pedro Tamarit el 12 de marzo de 1261. De la Carta de Población que a continuación señalamos, se puede observar que los del Temple hicieron una construcción (torre o amurallamiento o alguna de ambas), también había herrería, pozos de agua, molinos de aceite, viento y agua, así como un horno de pan.
Alcossebre es el punto de la Comunidad Valenciana más cercano a las Islas Columbretes, está situada en una franja litoral de diez kilómetros de extensión. Alcalà de Xivert se encuentra situada al noreste de la provincia de Castellón, lindando con el mar Mediterráneo y formando parte del Baix Maestrat, así como de la Costa del Azahar. Alcalà de Xivert se asienta en el centro del llano aluvial de La Foya, pasillo natural por el que discurren todas las vías de comunicación. Alcossebre, junto con la urbanización Las Fuentes y el diseminado hábitat de Capicorp, se hallan en un enclave privilegiado. Su segmento litoral, alegre y luminoso, con abundantes playas y parajes de roca, ha sido foco de atracción para muchas civilizaciones a lo largo de la historia.