Por carretera se tiene acceso por la autopista A-7, salida 44, o por la nacional 340. Por avión, el aeropuerto de Manises a 100 Km y el de Barcelona a 250 Km, unidos a Torreblanca por la A-7. Por tren, la red que enlaza Valencia-Barcelona. Y, en autobús, existen servicios Castellón-Vinaroz, Madrid-Barcelona, Valencia-Vinaroz, todos ellos con parada en esta localidad. También existe un autobús urbano que comunica con la playa. |
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Basada en los productos del mar y de las fértiles huertas del litoral, contamos con el arroz como ingrediente fundamental. Estos ingredientes dan como resultado una gastronomía suave, natural y sabrosa. Puede degustar la típica paella valenciana, parrilladas de pescados y mariscos o los platos típicos de la localidad: la “olla torreblanquina”, el “empedronat de fesols” y, de postre, los “pastissets de Sant Antoni”, “el tarro negre”, “codony”, “coca Cristina” y la “Coca d’ametla”.
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Una visita a los principales monumentos de la población le permitirá conocer sus peculiaridades y acercarse a la Historia del municipio. La Torre del Marqués, de estilo medieval, perteneció a Doña Blanca, descendiente de Jaime I. La Primitiva Iglesia de San Francisco del siglo XIV, tiene un acusado carácter de fortaleza. El Calvario del siglo XVIII, en cuyo recinto se encuentra la primitiva Torre fortaleza de San Francisco. Y, por último, hay que mencionar la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, concebida por Juan Barceló en el siglo XVIII. El templo conserva en su interior valiosas obras como el Salvador, de Josep Ferrer, o pasajes de la vida de San Bartolomé, del morellano Joaquín Oliet, en la cúpula.
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El origen de la población parece ser musulmán. Fue conquistada por las tropas de Jaime I. A finales de agosto de 1397 se produce un hecho histórico importante, los piratas berberiscos robaron una custodia y para recuperarla, los miembros de varios gremios de Valencia y Mallorca se organizaron, y lucharon. Este acontecimiento quedó representado en su heráldica. El crecimiento de la villa a lo largo del siglo XVII es constante, perfilándose Torreblanca en el siglo XIX como villa con personalidad a la hora de reivindicar sus intereses. Así, en 1896 solicita a Madrid un embarcadero para su playa, poco después va a ser una de las pocas poblaciones que se adhiere a la creación de un sindicato para defender la producción naranjera, reivindicaciones que continuarán a lo largo del XIX, pero a pesar de todos estos esfuerzos, Torreblanca va despoblándose y sólo el empeño de la Villa la hará renacer a partir de la década de los 60, resurgiendo la playa de Torreblanca “Torrenostra” como un núcleo turístico. |
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Torreblanca, esta situada a unos 36 Km. al norte de Castellón, al sur de la Sierra de Irta, cuenta con casi 5.000 habitantes. Goza de una temperatura muy agradable incluso en invierno ya que la cordillera costera que la atraviesa evita la penetración de aires fríos. La toponimia del municipio se relaciona con una de las antiguas torres vigías, la Torre de Doña Blanca. |
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